Una bomba extremadamente peligrosa, que pesaba unos 226 kilogramos, fue encontrada intacta y desactivada con éxito en la provincia norteña de Hung Yen.
La escalada de las tensiones en Oriente Medio ha disparado los precios mundiales del petróleo hasta sus niveles más altos en cinco meses. Este escenario ha encendido las alarmas sobre la seguridad en el suministro global, intensificando los temores inflacionarios y obligando a los mercados financieros a actuar con cautela.