Corea del Sur acaba de anunciar una serie de medidas que flexibilizan las regulaciones migratorias para los extranjeros con el objetivo de atraer más recursos para el desarrollo económico. Junto con los esfuerzos por aumentar la tasa de natalidad, el país también planea contratar más mano de obra extranjera a fin de superar la crisis demográfica causada por el rápido envejecimiento de la población.