A lo largo del proceso de construcción y desarrollo, Ciudad Ho Chi Minh nunca ha ha menguado en la aspiración de cosechar, junto con todo el país, grandes logros y materializar paso a paso el sueño de prosperidad de la nación. Su tradición de unidad, dinamismo y creatividad se ha convertido en una fuerza motriz y en un sello distintivo que permite a la urbe que lleva el nombre del Tío Ho superar los obstáculos y avanzar con confianza hacia el futuro.