El 2025 marcó un hito histórico en Vietnam debido a los poderosos movimientos del sistema político para generar un nuevo espacio, entorno y potencial, así como una nueva posición y fuerza, en aras del desarrollo disruptivo del país. Este también fue el año que cerró un mandato inolvidable, en el que todo el Partido, el ejército y el pueblo se unieron con un alto grado de consenso, sumando esfuerzos y voluntades para superar innumerables obstáculos y desafíos, y cumplir con éxito la Resolución del XIII Congreso del Partido.

Con motivo del Año Nuevo 2026, el secretario general del PCV, To Lam, concedió una entrevista especial al periódico Nhan Dan.

Estimado secretario general, tanto en 2025 como en todo el mandato 2021-2025, nuestro país enfrentó enormes dificultades. Sin embargo, gracias al esfuerzo conjunto, hemos logrado avances dignos de orgullo, los cuales sentaron las bases para avances revolucionarios en el futuro cercano. En su opinión, ¿cuáles son las lecciones fundamentales que debemos extraer y aprovechar en esta nueva etapa?

Al mirar en retrospectiva y analizar el año 2025 y el mandato del XIII Congreso del Partido, podemos afirmar con certeza lo siguiente: a pesar de un contexto marcado por múltiples dificultades y desafíos, tanto internos como externos, todo el Partido, el ejército y el pueblo se han mantenido unidos como uno solo. Con firmeza y determinación, logramos superar los obstáculos para alcanzar resultados importantes e integrales, forjando una nueva “posición” y nueva “fuerza” para la siguiente etapa de desarrollo. A partir de esta realidad, considero que existen lecciones fundamentales con un significado duradero que debemos capitalizar en la nueva etapa.

La primera consiste en mantener y fortalecer el papel de liderazgo integral y absoluto del Partido. Es imperativo consolidar la unidad y la cohesión en el seno del Partido y en todo el sistema político. Este es el factor decisivo para que el país permanezca firme ante cualquier adversidad. La unidad hace la fuerza; y la cohesión es la condición necesaria para actuar con rapidez, sincronía y eficacia. Al mismo tiempo, debemos continuar forjando un Partido verdaderamente transparente y sólido; elevar la capacidad directiva y la combatividad de las organizaciones del Partido, así como la calidad de nuestros cuadros y militantes.

En segundo lugar, es necesario situar al Pueblo en el centro, reconociéndolo como el sujeto de todas las decisiones y acciones; y apoyarse en el Pueblo para la construcción del Partido y del sistema político. Todas las directrices y políticas deben partir de la vida real, respetarla y atender a la voz de la ciudadanía. Es crucial garantizar la armonía de intereses y velar por el bienestar de la población, especialmente de los grupos vulnerables y de las zonas con mayores dificultades.

Cuando “la voluntad del Partido coincide con las aspiraciones del Pueblo”, estamos en disposición de una fuerza inmensa con la que somos capaces de superar cualquier desafío y lograr un despegue definitivo.

La tercera lección es la persistencia en los objetivos y los principios, pero haciendo uso de la flexibilidad y la creatividad en los métodos y la ejecución. La experienciadel último mandato pone de manifiesto que, en un entorno de cambios vertiginosos, para mantenerse firme y avanzar es imprescindible dominar la situación, realizar proyecciones certeras y responder con políticas oportunas y flexibles. Al mismo tiempo, debemos ser invariables en las cuestiones de principio, sin vacilar frente a las dificultades ni bajar la guardia ante las ventajas. Es vital mantener la iniciativa estratégica en cualquier circunstancia.

En cuarto lugar, es importante tomarse muy en serio la disciplina y el orden; enaltecer la responsabilidad de dar ejemplo; garantizar que del dicho al hecho no haya trecho y tomar los resultados sustanciales como métricas de desempeño. Para llevar a cabo transformaciones drásticas es esencial reforzar la disciplina tanto en el Partido como en la gestión estatal, no eludir tareas y no tener miedo a asumir responsabilidades. Los cuadros, especialmente los líderes, deben ser modelos a seguir, trabajando de manera científica, decidida y de la mejor manera posible.

El secretario general del PCV, To Lam, y representantes de los alumnos, estudiantes y jóvenes sobresalientes de las minorías étnicas del país, diciembre de 2025.

El secretario general del PCV, To Lam, y representantes de los alumnos, estudiantes y jóvenes sobresalientes de las minorías étnicas del país, diciembre de 2025.

En quinto lugar, hay que concentrarse en eliminar los “cuellos de botella” y liberar recursos; considerando el perfeccionamiento institucional como el “avance de todos los avances”. Donde las instituciones son fluidas, el aparato burocrático es ágil, las funciones bien definidas, la coordinación es estrecha y la supervisión efectiva, ahí se acelera el desarrollo. Por ello, debemos continuar impulsando la reforma administrativa, perfeccionar el marco legal y garantizar la información y la transparencia, a fin de crear un entorno propicio para que los ciudadanos y las empresas inviertan, produzcan, comercien e innoven con plena confianza.

En sexto lugar, es preciso mantener la prevención y una lucha decidida y persistente contra la corrupción, las prácticas negativas y el despilfarro. Hay que fomentar una cultura de integridad en el seno del Partido y la sociedad. No se trata solo de un requisito para la construcción y rectificación de las filas del Partido, sino también de una condición crucial para consolidar la confianza, generar consenso y movilizar eficazmente todos los recursos para el desarrollo.

Vietnam ha entrado de lleno en una nueva era. El XIV Congreso Nacional del Partido ha definido la autonomía estratégica, la confianza en sí mismo, la autosuficiencia, la resiliencia y el orgullo nacional como ejes rectores, avanzando con determinación en la nueva era, con el objetivo de que en 2030 este sea un país en desarrollo con una industria moderna y un nivel de ingresos medio-alto; alcanzar un crecimiento promedio del PIB del 10 por ciento o superior en el período 2026-2030, y elevar el ingreso per cápita a 8,5 mil dólares en 2030. Estimado camarada, ¿cuál es la base para que podamos alcanzar estos objetivos?

Estamos adentrándonos ya en una nueva era de desarrollo, caracterizada por grandes oportunidades y coyunturas favorables, pero también por no pocos desafíos. Considero que para materializar los objetivos fijados para 2030, la base más importante comprende los siguientes contenidos fundamentales:

En primer lugar, la base político-espiritual es el liderazgo correcto del Partido y el gran bloque de unidad nacional. Este es el factor decisivo para salvaguardar la independencia y la autonomía, mantener la estabilidad política y el consenso social, creando así un entorno pacífico y estable que permita un desarrollo rápido y sostenible. Junto a ello, es necesario construir un Partido y un sistema político íntegros y sólidos; reforzar la disciplina y el orden; continuar impulsando la lucha contra la corrupción, el despilfarro y la negatividad; y consolidar la confianza del pueblo en el Partido y en el sistema político.

En segundo lugar, la base institucional es un Estado socialista de derecho moderno y eficiente, con instituciones de desarrollo sincronizadas, abiertas, transparentes y con alta capacidad de ejecución. Debemos seguir perfeccionando la economía de mercado con orientación socialista; eliminar los “cuellos de botella” institucionales y de políticas públicas; reformar los procedimientos administrativos; mejorar de manera sustantiva el entorno de inversión y negocios; profundizar la descentralización y delegación de competencias vinculadas a la inspección y supervisión; fomentar la innovación y proteger a quienes se atreven a pensar y actuar por el bien común. Un marco institucional perfeccionado permitirá liberar los recursos para el desarrollo.

En tercer lugar, la base económica es la estabilidad macroeconómica y la solidez de los grandes equilibrios, junto con un modelo de crecimiento basado en la productividad y la calidad. Para lograr un alto crecimiento, es imprescindible mantener la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y garantizar la seguridad de la deuda pública; al mismo tiempo, al tiempo que se impulsan con fuerza tanto los motores tradicionales como los nuevos del crecimiento, se desarrolla el sector económico privado para que se convierta verdaderamente en un motor importante, y se fortalece la resiliencia de la economía frente a los choques externos.

En cuarto lugar, la base clave para una “industria moderna” es la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital y los recursos humanos de alta calidad. Esta es la clave para elevar la productividad laboral, la calidad del crecimiento y crear sectores y productos con alto valor añadido. Paralelamente, es necesario construir un ecosistema de innovación sólido, con una vinculación eficaz entre “el Estado, los científicos, las instituciones educativas y las empresas”; promover el emprendimiento innovador; formar recursos humanos digitales, técnicos y de gestión moderna; y atraer y valorar el talento.

En quinto lugar, la base de infraestructura es un sistema de infraestructuras estratégicas sincronizadas y modernas, que incluye transporte, energía, logística, infraestructura digital, urbana y de adaptación al cambio climático.

Cuando la infraestructura va un paso por delante, con una mejor conectividad regional y costos reducidos, la competitividad nacional aumenta de manera significativa. Esta es la “columna vertebral” para ampliar el espacio de desarrollo y formar nuevos polos de crecimiento.

En sexto lugar, la base de la estabilidad es garantizar la defensa, la seguridad, las relaciones exteriores y la integración internacional; mantener la estabilidad político-social y un entorno pacífico al servicio de un desarrollo rápido y sostenible. En un mundo marcado por profundas transformaciones, necesitamos una “autonomía estratégica”, que se traduzca en una fuerte capacidad interna, en valentía y proactividad en la integración, aprovechando las oportunidades sin renunciar a los intereses nacionales y del pueblo. También debemos elevar a un nuevo nivel estratégico la labor en el exterior.

En séptimo lugar, la base socio-cultural es el pueblo vietnamita, la identidad cultural y la fuerza del consenso popular. El desarrollo rápido debe ir de la mano con la sostenibilidad, el progreso y la justicia social; garantizar la seguridad social y elevar la calidad de la salud y la educación; construir una sociedad disciplinada y segura; y alentar la aspiración de superación y el espíritu de autosuficiencia nacional. Cuando la “posición del corazón del pueblo” es firme, todos los grandes objetivos pueden transformarse en una fuerza real.

La base socio-cultural es el pueblo vietnamita, la identidad cultural y la fuerza del consenso popular.

En 2026, el mundo continúa experimentando cambios trascendentales, que generan numerosas oportunidades, ventajas y dificultades y desafíos entrelazados. A nivel nacional, se están implementando políticas estratégicas revolucionarias, lo que plantea numerosos problemas nuevos con mayores exigencias. Estimado secretario general, ¿Cómo deben todos los cuadros, militantes y el pueblo esforzarse por aprovechar estas oportunidades y contribuir al desarrollo rápido y sostenible del país?

Quisiera subrayar algunos puntos fundamentales:

En primer lugar, cada individuo debe, ante todo, mantener firme la fe y elevar su sentido de la responsabilidad. En medio de las turbulencias, lo más necesario es conservar la calma, la lucidez, la perseverancia en los objetivos, trabajar con principios y disciplina. El espíritu de “autonomía, confianza y autosuficiencia” debe comenzar, ante todo, por la autonomía en el pensamiento y en la acción, sin esperar ni depender de otros.

En segundo lugar, cada cuadro y militante del Partido debe dar ejemplo desde las acciones más pequeñas y cotidianas. Dar ejemplo no es un eslogan. Significa ser coherente entre lo que se dice y lo que se hace; lo prometido debe cumplirse, y lo iniciado se debe terminar. Significa asumir responsabilidades, no eludirlas y no transferirlas cuando se trata de tareas difíciles. Significa estar cerca del pueblo, respetarlo, escucharlo y resolver sus asuntos de manera más rápida, más correcta y más transparente. Significa preservar la integridad moral, no dañar el prestigio del Partido, de la entidad ni el propio. Cada militante debe considerar la honestidad personal y la dedicación al trabajo como un mandato de la conciencia y una cuestión de honor.

El año 2026 abre numerosas nuevas oportunidades, pero también plantea exigencias más elevadas, urgentes y eficaces. En este contexto, lo más importante no reside únicamente en las grandes directrices, sino en el espíritu y las acciones concretas de cada cuadro, militante y ciudadano.

En tercer lugar, todos los funcionarios deben cambiar su estilo de trabajo: ser más profesionales, brindar un mejor servicio y ser más eficientes. Espero que cada funcionario y empleado público fomente el espíritu de disciplina en el ejercicio de sus funciones, actúe conforme a las normas, pero, más importante aún, con un verdadero espíritu de servicio. La gestión de los trámites para los ciudadanos y de las empresas debe regirse por los principios de claridad, transparencia, sin causar molestias ni favoritismo. Hablamos mucho de reforma, pero su éxito o fracaso depende de la actitud y de la calidad del servicio que brinde cada funcionario concreto.

En cuarto lugar, cada individuo debe considerar el fortalecimiento de sus propias capacidades como el camino más seguro para aprovechar las oportunidades. Las oportunidades de la nueva eran pertenecen a quienes saben aprender e innovar. Cada ciudadano, especialmente los jóvenes, los trabajadores y los productores, debe mejorar sus competencias profesionales, sus habilidades digitales, la disciplina laboral y el estilo de trabajo industrial; trabajar con mayor productividad y calidad, creando valor real, buenos productos y mejores servicios.

Todos los ciudadanos deben respetar la ley, mantener el orden, la disciplina y la civilidad en la vida social; sin ser cómplices de prácticas negativas ni tolerar lo incorrecto; vivir con responsabilidad hacia la comunidad, compartir y apoyarse mutuamente, preservar los valores éticos, así como la identidad cultural y las tradiciones familiares.

En quinto lugar, cada empresario, hogar comercial y productor debe cultivar un espíritu de creatividad y de servicio. El desarrollo rápido y sostenible debe basarse en quienes crean riqueza material.

Espero que la comunidad empresarial y los productores innoven constantemente en tecnología y gestión, mejoren la calidad de los productos, cumplan su palabra y construyan marcas sólidas; que actúen siempre conforme a la ley, sean responsables con los trabajadores, compitan de manera leal, se desarrollen de forma sostenible y se enriquezcan de forma legítima. Al mismo tiempo, que impulsen activamente la transformación digital, la transición verde, el ahorro energético y la reducción de emisiones no por seguir una moda, sino por el futuro de las propias empresas y del país.

El secretario general del PCV, To Lam, participa en el Día Nacional para la Protección de la Seguridad de la Patria y la inauguración del monumento “El Tío Ho en Tan Trao” (Zona de Reliquias Históricas Nacionales Especiales de Tan Trao, provincia de Tuyen Quang), agosto de 2025.

El secretario general del PCV, To Lam, participa en el Día Nacional para la Protección de la Seguridad de la Patria y la inauguración del monumento “El Tío Ho en Tan Trao” (Zona de Reliquias Históricas Nacionales Especiales de Tan Trao, provincia de Tuyen Quang), agosto de 2025.

En resumen, para aprovechar las oportunidades de 2026 y de los años venideros, quisiera recalcar una idea muy sencilla: el país se fortalece a partir del fortalecimiento de cada persona. Que cada cuadro y militante sea más ejemplar; que cada ciudadano se esfuerce más; que cada empresa sea más creativa; que cada familia viva con mayor disciplina y felicidad… Todo ello, sumado, se convertirá en una gran fuerza, aportará nuevos impulsos y llevará al país a un desarrollo rápido y sostenible en la nueva era.

Nhan Dan: ¡Muchas gracias, estimado secretario general!

Fecha de publicación: febrero de 2026
Fotografía: Dang Khoa
Presentación: Ngoc Diep, Thanh Hang
Traducción: Thanh Hang, Kim Huong, Trang Ngan